Aspiramos a ser una comunidad al servicio de Emigrantes, Refugiados y Personas Viajeras en Japón. Nos inspira la imagen bíblica, el mensaje y horizontes del “Reino de Dios”. Deseamos vivir en amistad y solidaridad con estas personas y caminar juntos hacia una vida que afirme y apoye su dignidad personal y sus derechos humanos y de sus familias.

Deseamos estar abiertos a las culturas, tradiciones y expresiones religiosas de estas personas y construir junto con ellas una sociedad que reconozca, proteja y respete a cada persona, independientemente de su status social, etnicidad, nacionalidad y religión.

Nuestra misión, en comunión con el Arzobispo de Tokyo, se dirige, en primer lugar, a los pobres, particularmente a los excluídos, sufrientes y sin poder. Queremos ser parte del mensaje de amor y esperanza dirigido a ellos en el Evangelio.