Confirmación

NUESTRA FE       SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN

 (Ritual para casos excepcionales en que el sacerdote autorizado por el Obispo administra en particular la confirmación a una persona bautizada, todavía no confirmada, que no puede participar en la ceremonia de confirmación por el obispo).

 Celebrante: Celebramos la unción con el santo crisma de….(nombre de la persona). Comenzamos rezando juntos para pedir que el Espíritu Santo descienda sobre quien recibe la unción con el santo crisma, sobre su familia y sobre esta comunidad de hermanos y hermanas en la fe.

ORACIÓN:

 Envíanos, Señor, tu Espíritu Santo, para que, caminando en la unidad de la fe y fortalecidos con su amor, contribuyamos a que la iglesia crezca como cuerpo de Cristo y ayude a la unión y la paz de toda la humanidad. Por Jesucristo, Nuestro Señor.     Todos: Amén

LECTURA DEL EVANGELIO: (Jn 20, 19.23)

 Al anochecer del primer día de la semana, estban los discípulos en una casa con las puertas atrancadas por miedo a que las autoridades religiosas que condenaron a muerte a Jesús vinieran también a por ellos. Jesús resucitado se presentó apareciendo en medio de ellos y les dijo: Paz con vosotros. Fdicho esto, les mostró las señales de las heridas en sus manos y en el costado. Los discípulos se alegraron mucho de ver al Señor Jesús. El les dijo: Paz con vosotros. Como el Padre me ha enviado, os envío yo también. A continuación sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes reconozcan que necesitan pedir perdón, perdonadles de mi parte. Y a quienes no lo reconozcan, invitadles de mi parte a que reconozcan la necesidad de cambiar su corazón. A quienes les perdonéis los pecados, les quedarán pedonados. A quienes se los imputéis y denunciéis, les quedarán imputados y denunciados.

 HOMILÍA

Hermanos, hermanas, en el Sacramento de la Confirmación nos encontramos con Dios y rezamos juntos: 1) para renovar como adultos la promesa del bautismo, 2) para recibir gracia del Espíritu Santo que fortalezca el crecimiento de nuestra fe, y 3) para ser bendecidos con el soplo de vida del Espíritu Santo, que nos envía a dar testimonio en el mundo de que Dios quiere la paz y reconciliación de toda la humanidad.